Lo primero que todo usuario comprueba nada más instalar GNU/Linux es que no tiene ni idea de dónde están los programas, sus archivos, … GNU/Linux tiene un complejo sistema de archivos, el cual permite tener nuestros ficheros mejor organizados.
Aquí no existen letras para referirnos a nuestras unidades. Se utiliza una terminología mucho mas lógica. Por ejemplo: Los discos duros comienzan con la letra hd (sd si nuestro disco es SATA) seguido de una letra y un número. La letra indica el número de disco duro y el dígito nos indica el número de la partición. Si tenemos hda1 = primera partición del primer disco duro. hdb3 = tercera partición del segundo disco duro.
En GNU/Linux no existe «Mi PC» ni nada que se le parezca.
Hay que tener en cuenta una cosa y es que GNU/Linux trata casi todo como ficheros de texto, incluso nuestro hardware. Para GNU/Linux, el microprocesador, el disco duro, la memoria, … son ficheros de texto en los que puede leer y/o escribir información.
Los archivos ocultos en Linux se caracterizan por llevar un . (punto) delante del nombre. Para ver los archivos ocultos pulsamos Ctrl+H.
Directorios
- El directorio raíz es
/ -> De aquí cuelgan todos los directorios del sistema. Dentro del directorio raíz encontramos varios subdirectorios importantes:
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/dev -> Aquí encontramos todos los dispositivos físicos del sistema (todo nuestro hardware).
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/etc -> Aquí encontramos los ficheros de configuración del sistema.
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/sbin -> Aquí tenemos los programas que solo puede lanzar el superusuario. Los programas de este directorio y los del siguiente pueden ser invocados directamente poniendo su nombre en la consola.